miércoles, 17 de enero de 2018

Nick Kyrgios, ¿talento malgastado, o por explotar?

El día 1 de julio de 2014 un joven australiano se dio a conocer al derrotar en octavos de final de Wimbledon al dos veces campeón Rafael Nadal en 4 sets. El de Canberra, que había sido invitado por la organización del torneo, mostró al mundo sus cualidades: uno de los mejores saques del circuito, una gran derecha y sobre todo, su carácter para crecerse ante los mejores del mundo (tiene un gran balance ante jugadores del top).
La andadura de Nick terminaría en cuartos de final ante Milos Raonic, pero todo hacía indicar que una prometedora carrera estaba comenzando.
Pero la realidad sería otra. El australiano, al que su carácter le ha jugado malas pasadas, ha alternado semanas brillantes con derrotas estrepitosas y sobre todo, con declaraciones y acciones antideportivas. En 2016, en el torneo de Shangái, fue sancionado por la ATP por dejarse perder de manera evidente. Precisamente en 2016 fue cuando realizó su mejor temporada, puesto que ganó 3 títulos (Marsella, Atlanta y Tokio) antes de protagonizar el lamentable incidente mencionado anteriormente.
2017 fue una montaña rusa (así lo describió él). En el Open de Australia se dejó remontar 2 sets  para caer en segunda ronda ante Andreas Seppi. En la rueda de prensa posterior a ese partido declaró no haber hecho para nada una buena pretemporada.
El mes de marzo realizó grandes actuaciones. En Indian Wells derrotó a Novak Djokovic por segunda semana consecutiva para caer en cuartos de final ante Roger Federer, partido el cual no pudo disputar por sufrir una enfermedad. A la semana siguiente, en Miami, encadena increíbles partidos ante Alexander Zverev y en semifinales contra Roger Federer, en un partido memorable que se decidió en 3 tiebreaks.
La gira de tierra no fue especialmente buena (se retiró en Madrid y no disputó el torneo de Roma), y en Roland Garros también cayó en segunda ronda.
En el Masters de Londres, ya en la gira de hierba, sufrió una lesión en la cadera que le causaría problemas todo lo que restaba de temporada. Se retiró en primera ronda de Wimbledon, de Washington, cayó en segunda en Montreal e hizo final en Cincinnati, jugando a un gran nivel y ganando en cuartos al número 1 Rafa Nadal.
Participó en la Laver Cup donde fue el máximo exponente del Team World, y realizando otro partido épico ante Roger Federer en el que volvió a caer.
En Pekín llegó a la final donde cayó contundentemente ante Rafa Nadal, y en Shangai y Amberes se despidió con sendas derrotas en primera ronda, lo cual hizo que acabase la temporada antes de tiempo para recuperarse de su lesión en la cadera.
A lo largo de este 2017, Nick experimenta un gran avance mentalmente, y es que en los últimos meses ha pasado de expresar abiertamente que no quiere jugar al tenis y que no le motiva a decir todo lo contrario.
Y en este 2018 lo está empezando a demostrar. Campeón en el primer torneo del año, en Brisbane, venciendo a jugadores como Grigor Dimitrov (número 3 del mundo),
y ya instalado en la tercera ronda del Open de Australia.
Es obvio que si sigue manteniendo este nivel de concentración, cualidades le sobran para ganar todo lo que quiera, pero, ¿será capaz o se le hará larga la temporada? El tiempo lo dirá, pero con 23 años todavía tiene todo el futuro por delante.

2 comentarios:

  1. grande tu hentrrada magustao no deges de suvir hesas thins

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    1. muchas gracias tío me alegra que te haya gustado un salu2

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